Me han estremecido un montón de mujeres
Mujeres de fuego, mujeres de nieve.
Silvio Rodríguez
La profesión de periodista se sabe, tiene muchísimas contras.
Pero te brinda el privilegio de conocer a gente muy especial.
Hace unos años en un evento, como buena leonina me encaró y
me dice: “Quiero escribir en Voces”, mi sorpresa fue tan grande que
solo pude responder: ¿Cuándo querés empezar? Y empezó nomás.
A partir de allí su llamada de los martes se volvió una agradable
costumbre para consultar o comentar algo de su columna y yo me
enorgullezco de tener de colaboradora a una gigante de los medios.
Esta semana nuestra entrevistada es una docente de pura cepa.
Su capacidad de análisis sobre la educación uruguaya, sus
problemas, las soluciones y el rumbo a tomar son del siglo XXI.
Entiende como pocos la necesidad de adaptación a los cambios.
Poniendo permanentemente a los estudiantes en el centro.
Sin dogmas ni verdades reveladas en materia educativa.
La semana próxima la entrevista será a una trabajadora rural.
Nacida en el campo, que ama y jamás abandonaría, nos mostró
una cruda realidad que muchos pueblerinos no conocemos ni ahí.
Ha estado peleando durante años contra los prejuicios, los miedos
y las injusticias con sus compañeros y también en su propia casa.
Derrocha energía y mantiene siempre su agudo sentido del humor.
Estas tres mujeres son la muestra viva del imprescindible cambio
cultural, que cada una en su ámbito y a su manera, se va forjando.
Ellas demuestran una fortaleza increíble y un tesón envidiable.
Logran con su accionar mover neuronas y cambiar actitudes.
Seguramente hay muchas más de su estirpe en todo el territorio.
Son la prueba viviente de que la transformación crece desde el pie.
Y que no hay límites ni trabas que no se puedan sortear con éxito.
Cristina, Virginia y María son mujeres que considero imprescindibles
Alfredo García






