Home Cine Cinco destacados exponentes de un género impactante Por Carlos Acevedo
0

Cinco destacados exponentes de un género impactante Por Carlos Acevedo

Cinco destacados exponentes de un género impactante Por Carlos Acevedo
0

Cine Universitario del Uruguay, una de las instituciones señeras del cineclubismo en nuestro país, ha destacado siempre por su amplitud de criterios al momento de difundir la cinematografía tanto nacional como internacional. Desde el llamado “cine de calidad”, definición tan pomposa como elitista hasta el peyorativo “cine clase B”, no ha despreciado ningún género. En esta oportunidad, entre tantos ciclos que se desarrollarán en este mes de julio, sobresale uno dedicado al thriller psicológico, género muy transitado pero de escasas obras dignas de ser recordadas.

Cinco son las propuestas a exhibirse en las salas de la calle Canelones, que configuran un pequeño pero sustancioso muestrario de tan singular vertiente fílmica. Empero, inicialmente es pertinente delimitar, al menos someramente, qué se entiende por thriller psicológico.
En su definición más general, es un subgénero cinematográfico que se centra en los estados emocionales y en la inestabilidad comportamental de sus protagonistas. En ese marco, apela a recursos como el misterio, el suspenso y el terror psicológico, con el propósito de crear una dinámica de tensión que procura sorprender al espectador con inesperados giros, lo cual no siempre resulta exitoso. El temor, la ansiedad, el miedo, la repulsión y los traumas son otros disparadores propios de estos títulos.
La ambigüedad emocional y moral, que nos induce a dudar incluso del criterio o la cordura del o los protagonistas, son también señas de identidad de estas películas. Lo onírico se confunde con lo real, generando una suerte de meta realidad que funciona, o al menos debería funcionar, en la estructura de la obra.
El primer filme del ciclo es “No mires ahora” (1973), conocido por estos lares con el confuso pero llamativo nombre de “Venecia rojo shocking”. La historia es dirigida por el polifacético Nicolas Roeg, y soberbiamente protagonizada, entre otros, por un inquietante Donald Sutherland. El argumento gira en torno a un arquitecto y su pareja, quienes se trasladan a Venecia después de que su hija muere ahogada en un lago cercano a su propiedad. Allí conocen a una extraña vidente que dice haber visto a la joven. Simultáneamente, una ola de extraños asesinatos asola Venecia.
La película se basa en un relato corto de la escritora de suspenso Daphne du Maurier, autora que inspiró también al maestro Alfred Hitchcock. La película es pesadillesca, confusa y trabajada con escasos pero efectivos recursos visuales.
También se destacan la actuación de Julie Christie y un hábil uso de la ciudad de Venecia y sus locaciones, para conformar una ambientación irreal y pesadillesca. Para algunos cinéfilos, es una obra de culto y uno de los exponentes ineludibles del género.
La segunda película que integra esta revisión es una de las cintas más reconocidas del revulsivo David Cronenberg, director, escritor y guionista canadiense adepto al “Body horror” y las parafilias. En “Videodrome” (1983), el cineasta se centra en analizar el poder de los medios de comunicación y su papel en la manipulación de masas, así como la influencia mediática de los políticos y los grandes grupos económicos.
Inusuales expresiones de sexualidad, tomadas también como una variable de poder, una perversa relación con el cuerpo humano y una anatomía deshumanizada, percibida más desde lo onírico que desde lo real, son algunos de los elementos que conforman este clásico del controvertido cineasta.
Alejado de los tópicos habituales de Cronenberg, el tercer exponente, “Blue velvet” (1986), de David Lynch, propone el curioso enfoque de un director que tampoco apunta a la masividad y que suele dotar a sus obras de una impronta muy personal. Además de enmarcarse en el género que nos ocupa y que pretexta el ciclo, “Blue velvet” podría catalogarse también de “Neo noir”, por su formulación visual, la paleta de colores que elige el director y el enfoque de sus personajes.
El macabro y fortuito hallazgo de una oreja humana por parte del protagonista, pretexta un brillante y enrevesado thriller, en el cual, como si se tratara de un juego de espejos creado por un ilusionista, nada ni nadie es lo que parece ser a simple vista.
El anteúltimo de los filmes que integran esta muestra, “The wicker man” (1973), dirigido por el inglés Robin Hardy, es también un curioso exponente del cine de terror. Protagonizado por una leyenda del género, Christopher Lee, actor de fecunda y dilatada carrera pero eternamente identificado con el personaje de Drácula, es una película de corte pesadillesco, en la que el policial se mixtura con el horror provocado por una secta que aterroriza a un pequeño poblado de una remota isla escocesa.
La película que cierra el ciclo de thriller psicológico que pondrá en pantalla Cine Universitario durante este mes, es “Manhunter” (1986), de Michael Mann, icónico director de policiales clásicos como “ Heat” (1995), entre otros títulos. Este soberbio thriller de retorcido suspenso, es la primer adaptación al cine del personaje literario de Hannibal Lecter, aunque su segundo acercamiento, “El silencio de los inocentes” (1991), de Jonathan Demme, es más conocido. El argumento es el mismo que el del taquillero relato protagonizado por Anthony Hopkins, pero, adaptado a la particular visión de la historia, mixtura el suspenso con el toque justo de truculencia, característico de Mann.

POR MÁS PERIODISMO, APOYÁ VOCES

Nunca negamos nuestra línea editorial, pero tenemos un dogma: la absoluta amplitud para publicar a todos los que piensan diferente. Mantuvimos la independencia de partidos o gobiernos y nunca respondimos a intereses corporativos de ningún tipo de ideología. Hablemos claro, como siempre: necesitamos ayuda para sobrevivir.

Todas las semanas imprimimos 2500 ejemplares y vamos colgando en nuestra web todas las notas que son de libre acceso sin límite. Decenas de miles, nos leen en forma digital cada semana. No vamos a hacer suscripciones ni restringir nuestros contenidos.

Pensamos que el periodismo igual que la libertad, debe ser libre. Y es por eso que lanzamos una campaña de apoyo financiero y esperamos tu aporte solidario.
Si alguna vez te hicimos pensar con una nota, apoyá a VOCES.
Si muchas veces te enojaste con una opinión, apoyá a VOCES.
Si en alguna ocasión te encantó una entrevista, apoyá a VOCES.
Si encontraste algo novedoso en nuestras páginas, apoyá a VOCES
Si creés que la información confiable y el debate de ideas son fundamentales para tener una democracia plena, contá con VOCES.

Sin ti, no es posible el periodismo independiente; contamos contigo. Conozca aquí las opciones de apoyo.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js
Semanario Voces Simplemente Voces. Nos interesa el debate de ideas. Ser capaces de generar nuevas líneas de pensamiento para perfeccionar la democracia uruguaya. Somos intransigentes defensores de la libertad de expresión y opinión. No tememos la lucha ideológica, por el contrario nos motiva a aprender más, a estudiar más y a no considerarnos dueños de la verdad.