Campaña limpia

Restan dieciséis días para que los uruguayos elijamos presidente.

La campaña está que arde y se visualiza un final de bandera verde.

La última encuesta de Equipos muestra cinco puntos de diferencia

entre el candidato de la oposición y el candidato del oficialismo.

Lacalle Pou es el favorito, pero el retador Martínez viene al galope.

Analicemos la situación real de los dos bandos al día de hoy.

La coalición opositora, multicolor la llaman, logró en apenas una

semana elaborar un compromiso de propuestas para gobernar.

Sin dudas que hubo recorte y pegue de los diversos programas

partidarios, pero se nota que los blancos tranzaron con varias cosas

La jugada magistral de Lacalle era amalgamar rápidamente a sus

socios y para ello descartó algunas medidas propias importantes.

El Frente Amplio por su parte jugó fuerte con la incorporación de

Yamandú Orsi al comando para mejorar la comunicación política.

Pero también presentaron ayer cuatro ministros claves para el

cuarto gobierno: Gustavo Leal en Interior, Cristina Lustemberg en el

Mides, Mario Bergara en Economía y Lucia Etcheverry en Vivienda.

Las formulas están saliendo al terreno y comenzaron las giras.

Cada dirigente y todos los militantes partidarios están peleando

como pueden esta elección que parece que es voto a voto.

El próximo miércoles tendremos el debate presidencial obligatorio.

Esperemos que sea menos acartonado que el anterior y que los

candidatos puedan preguntarse y discutir entre ellos en serio.

Ningún debate es decisivo dicen, pero, dada la paridad de este

balotaje, cualquier indeciso que se pueda captar sirve mucho.

Suponemos que tanto Daniel como Luis van a marcar un debate

respetuoso, sin chicanas y manteniendo el nivel de los argumentos.

Ellos deben marcar la cancha para que sus respectivos seguidores

no caigan en lucha en el barro, ensuciando la campaña electoral.

Más allá de quien gane o pierda el 24 de noviembre, el país sigue el

lunes 25 y nos precisa a todos, pensemos en la mañana siguiente.

Alfredo García