Toda escoba nueva barre bien, dice el viejo refrán popular.
Ahora deberíamos pensar que funciona mejor una aspiradora.
Y esto corre en todos los ámbitos de la vida y también en política.
Desde hace años sostenemos que la idoneidad debe ser
fundamental para nombrar los cargos en los puestos del Estado.
Y los gobiernos anteriores muchas veces renguearon de esa pata.
El nuevo gobierno vino lógicamente con un cambio de autoridades.
De los ministros ya hablamos antes, algunos están como pintados
para la función y otros responden a un reparto político partidario.
La cuestión es qué criterios se utilizan en todas las otras jerarquías
que se deben nombrar en toda la estructura gubernamental.
Te podrán gustar más o menos las ideas o los partidos de Alfie,
Conrado Ramos, Robert Silva, Diego Labat o Alejandro Stipanicic,
pero está difícil dudar de su capacidad técnica o experiencia.
En cierta medida, serían como esa elite futbolera que todos los
cuadros del mundo quieren jugando con su camiseta para triunfar.
Y no hay dudas que sobran cabezas brillantes en nuestro país para
poder poner en todos los puestos del plantel, sobre todo jóvenes.
Pero vaya uno a saber por qué compromisos sectoriales en algunos
casos, se están nombrando a muchos pataduras que no sirven ni
para aguatero, en un picadito sobre el empedrado del barrio.
El presidente se cansó de decir en la campaña electoral que iban a
mantener lo bueno y mejorar lo que no se estaba haciendo bien.
Lamento comunicarle que está cayendo en algunos errores de los
gobiernos frentistas, va premiando con cargos a candidatos
frustrados y dando premios consuelo a inútiles con referencias.
Es lógico que distribuya puestos a sus socios de la coalición pero
debería poner la vara un poco más alta a la hora de elegir jerarcas.
Es claro que la situación de la pandemia hace que se tomen
medidas urgentes que postergan a otras decisiones importantes.
Pero, no dijeron mil veces la frase: “Está bueno cambiar”
¿Entonces?
Aviso a los gobernantes: Si van a jugar la Champions League con
el plantel del Tanque Sisley no creo que tengan mucha suerte.
Repetirán eso de “Jugamos como nunca, perdimos como siempre”.
Alfredo García






