Lafluf, el maléfico

“…No creas que lo evidente siempre es la verdad
…La conciencia vale más que mil testigos
…Es que a veces nada es lo que parece
…Porque todos presumen de lo que carecen …Nunca sugieras a nadie cómo proceder
…Nunca digas a nadie lo que nunca debe hacer”
Frases de la canción “Roberto” del Cuarteto de Nos

La semana pasada estalló la bomba de los chats de la cancillería.
Fue una muestra contundente de la ética de los implicados y que
para salvarse, eran capaces de hacer cualquier cosa, por tapar el
tremendo error político de mentirle cínicamente al parlamento.
Se sabía que la relación entre los jerarcas no era buena ni de cerca.
Y acá surge el famoso sobre manila cerrado que entregó Ache.
Allí estaba la copia de documentos protocolizados por escribano
público que contenían los chats entre los subsecretarios implicados.
¿Qué pasó en la famosa reunión del piso 11? Sólo lo saben los
participantes, pero podemos analizar sus posibles consecuencias.
¿Quiénes serían beneficiados si no se hacen públicos los chats?
¿Asumirían los jerarcas ministeriales el costo político de mentir?
¿Se puede hacer desaparecer un certificado notarial protocolizado?
Y acá cabe analizar un poco el rol de Roberto Lafluf en el gobierno.
Es un asesor en comunicación, que se ha vuelto parte del grupo
chico del presidente, pero que no tiene ningún poder de decisión.
Mantuvo rigurosamente durante años, un perfil mediático muy bajo.
Su cercanía con Lacalle, ha despertado no pocas envidias en la
interna partidaria, por la posible influencia que tiene sobre el líder.
Hoy tirios y troyanos le tiran con munición gruesa, por diferentes
motivos, pero generan el relato de que es el Rasputín del gobierno.
Aflojen con la pavada, es solo un exitoso asesor de comunicación,
que hoy se convirtió en leproso por la errónea decisión de Lacalle.
Aceptar su renuncia, deja lugar para cualquier tipo de suspicacia.
Hace bien el presidente en cambiar a Heber, Maciel y Bustillo,
pagando el alto costo político que implica reformular el gabinete.
No es el caso de Lafluf, que hoy se está comiendo flor de garrón.
Alfredo García