Que frío que sentimos el domingo. Y no estamos pensando en la temperatura. Que bajón se esparció por nuestras tiendas. Podrán decir lo que quieran y buscar mil motivos. Intentar ingeniosas y sesudas explicaciones. Desarrollar profundos análisis y teorías. Pero que, en convocatoria, nos ganen los blancos, da vergüenza. Tenemos claro que no había competencia directa, pero en el fondo todos sabemos que la había. Lo malo, no fue la escasa participación. Lo peor, no fue la poco profesional campaña. Lo terrible, son las conclusiones de los iluminados. Unos, diciendo que los segundos no ponen condiciones. Otros, afirmando que ellos tiran la esponja, porque estos resultados auguran la derrota. Otra vez de nuevo, se antepone el egoísmo. Lo sectorial minoritario frente a la mayoría colectiva. ¡Basta por favor! ¿no aprendimos nada este domingo? ¿Dónde estuvieron los 707.208 frentistas que faltaron? Esos que votaron en octubre del 2004 y ahora no. Hay que asumir los cambios en la esfera política. Una organización que no abre sus puertas, no convoca. Un partido que no se renueva, no es atractivo, se momifica. Un Frente que no moderniza su comunicación, es autista. Los estilos clásicos de militancia, no corren, ya fueron. Sin pasarnos facturas mutuamente, hay que rebobinar. Un viejo caudillo blanco una vez nos dijo: “No hay animal más peligroso en el mundo, que el uruguayo en el cuarto secreto” Lo experimentamos el pasado domingo. El desafío ahora es octubre y vos sabés que se puede. Editorial de VOCES 2/7/2009
No se banca la mala onda. No se aguantan las especulaciones. No se soportan las segundas intenciones. Parece que los dirigentes están en la luna. ¿Tan difícil es salir del micromundo? ¿Cuesta tanto sacarse las anteojeras? Aflojen con el microclima de la interna. Miren la realidad, charlen con la gente. No somos como los blancos. Pero la mística es imprescindible. Y el mensaje dado, es triste. Las esperas son inentendibles y las excusas poco creíbles. Queda poco tiempo, muy poco. Y las ganas, brillan por su ausencia. No funcionamos a manija. Pero tampoco sin entusiasmo se camina. Los entendidos no se entienden. Los expertos no usan la experiencia. Los iluminados andan de plafón bajo. Los dirigentes no dirigen. Con este escenario chato y agrisado. ¿Qué nos queda a nosotros, los de abajo? Basta de agresiones silenciosas. Terminemos con las caras largas. No corre el “ganó la barbarie” ni tampoco, “a los ganadores no se le pone condiciones” Si el proyecto no sigue en octubre, a tenerlo claro, somos todos perdedores. Y lo peor, pierde el país y toda nuestra gente. Entonces a ponerse las pilas, pero en serio. Abajo el bajón es la consigna. Dale color al Frente, date color. Editorial de VOCES 9/7/2009
Cualquier similitud con la actualidad, ¿es pura coincidencia?
Alfredo García





