“-CONTEMPORANEIDAD DE LAS BRUJAS – Para denunciar un crimen de Lesa Femineidad” es la muestra del fotógrafo y escritor Roberto Fernández Ibañez que se puede disfrutar en el Museo Torres García todos los días de 10 a 18 hs. hasta el mes de mayo . La serie, que fue seleccionada en los Fondos Concursables de la Cultura y previamente presentada en Italia, reúne más de 40 fotografías de mujeres. Como todos los trabajos de Fernández Ibáñez fue realizada con el método fotográfico tradicional y procesada por él en su laboratorio. “¿Cuántas mujeres contemporáneas podrían haber sido consideradas brujas según sus pensamientos, actividades o preferencias, y ejecutadas sin piedad?. Esa es la pregunta inicial de este proyecto que el fotógrafo Roberto Fernández Ibáñez comenzó en el año 2018 preocupado por la violencia histórica hacia la mujer.”
Roberto Fernández Ibáñez (Montevideo, 1955). Comenzó a recorrer el camino de la Fotografía en forma autodidacta a los treinta años de edad. En 1985 construyó su primer laboratorio, en dónde, gracias a sus conocimientos en química, ha desarrollado distintos procesos de revelado e impresión de sus obras con fórmulas y técnicas que son resultado de su investigación y que completan su visión fotográfica. Su curiosidad y deseos de aprender lo han llevado, con el tiempo, a apreciar y practicar otras artes plásticas y visuales. Un punto de quiebre fue cuándo, en 1992, se empezó a interesar en la cultura japonesa, sus manifestaciones artísticas y filosofía. Fue así que descubrió el haiku (poema de diecisiete sílabas fonéticas), el haibun (un estilo literario que amalgama la poesía con la narrativa), el sumi-e (dibujo y caligrafía con tinta negra) y el zazen (una práctica de meditación de origen budista), entre otras disciplinas. Interesado en la frontera entre lo real y lo ficticio, la mitología, la alquimia y su simbología, el comportamiento humano y su búsqueda por lo trascendente, trabaja realizando series o secuencias temáticas en los que incluye el humor, la metáfora, la ambigüedad, lo abstracto y lo alternativo. En el año 2012 se mudó a Solymar en dónde instaló su taller y laboratorio. Ha expuesto en forma individual y colectiva desde 1987 en Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay, Estados Unidos, El Caribe, España, Francia, Malasia y Holanda. Su trabajo ha sido distinguido y multipremiado a nivel nacional e internacional. Publicó los libros “Otra Alquimia” (CdF Ediciones, 2023), “Contemporaneidad de las brujas” (Editorial Yaugurú, 2023) y “Ecos del silencio” (2024); su trabajo se cita en antologías, ensayos y publicaciones europeos y americanos. Pueden encontrarse obras suyas en el acervo de colecciones privadas en Brasil, Argentina, Estados Unidos, Perú, España, Francia, Canadá y Uruguay, y en la colección del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, Colección Joaquim Paiva, Brasil, y en el Museum of Fine Arts Houston, U.S.A. En esta ocasión, a la pregunta inicial, el autor suma otras preguntas y reflexiones:” Desde el inicio fueron perseguidas, condenadas, inmoladas. Quizás deberíamos buscar el origen de ese ensañamiento hacia la mujer en el abominable invento del concepto de ‘pecado’. Entre otras causas, atribuyo a ciertas ideologías (que con el paso del tiempo inducen a modos de comportamiento) el hacerle cargar con el peso de una culpa que fue producto de mentes enfermizas. El sentimiento de culpa fue un artificio, un engaño masivo para alcanzar el poder; pero el castigo continúa en nuestros días: aún siguen siendo acosadas, violentadas y oprimidas. El misógino les teme: ellas saben. Ellas están cerca de la tierra y de la sangre. Tocan y transforman la materia, sienten y palpitan con el espíritu del mundo, un espíritu independiente de todo miedo y culpa. Muchas veces me pregunté: ¿cuántas mujeres de hoy en día podrían haber sido condenadas tiempo atrás según sus preferencias, trabajos y costumbres? En definitiva, ¿cuál es la raíz histórica de la misoginia?” “Estos retratos no aspiran a nada especial, pero son especiales para mí: siento que, desde cada mirada, el alma de una bruja sigue reclamando la extinción de un mal fuego encendido por la brutalidad, los dogmas, la ignorancia, y por el miedo de algunos hombres (miedo infundado, pero aún latente) a mirar de frente los ojos de una mujer.” Acompañan a las imágenes una selección de poemas del propio Fernández Ibáñez y textos del “Malleus maleficarum”, conocido también como “El martillo de las brujas”, el manual escrito en el año 1486 para identificar y castigar a mujeres acusadas de brujería. Sobre el libro que incluye el proyecto Fernández Ibáñez dice: “Como un humilde recopilador de historias construidas desde mi propia creencia y reconstruidas a partir de lo que otras voces denunciaron a través del tiempo, dejo hoy este registro, uno más que se suma a la lista de libros que reivindican a la bruja”. Desde el punto de vista técnico, el autor (que tiene formación en química y trabajó en esa área durante veintisiete años antes de dedicarse de lleno a la fotografía) dice que elige “poner las manos en el agua”. Esta elección hace que el azar esté muy presente en el resultado final. “Estoy preparado para recibir el azar: le doy la bienvenida mientras investigo en nuevos procesos y fórmulas. Cuando surge un evento fortuito que puede aportar algo significativo a mi trabajo, trato de ponerlo bajo mi control, aunque a veces ocurre a la inversa”.
“Irene” (Roberto Fernández Ibáñez- 2022)



