El discurso oficialista por Ignacio Martínez

Estamos asistiendo a los primeros adelantos de lo que será el discurso del Gobierno y de la coalición desde ahora hasta las elecciones del 2024 comenzando con el reciente discurso del presidente ante el Parlamento.
Esas exposiciones, con mayor o menor calidad idiomática, tendrán las siguientes características:
**permanentemente van a referirse al “país que les dejó el Frente Amplio, que les llenó de dificultades para sacarlo adelante”.
**Harán referencia a hechos sucedidos en el pasado con una conjugación verbal del presente, como si estuvieran sucediendo ahora. Un caso claro ha sido traer una y otra vez a Rocco Morabito y su fuga de Cárcel Central, queriendo obnubilar el horrible aumento de asesinatos hoy, o los casos de “gatillo fácil” como la muerte del joven Santiago Barreto en el Cerro hace unos días o las implicancias de altas jerarquías en el caso Astesiano o Marset y los pasaportes falsos, o Arbeleche y las exoneraciones tributarias a su marido o…La verdad es que en materia de seguridad inventaron los absurdos de decir que hay más asesinatos porque se están cerrando más bocas de drogas o que los jerarcas policiales han sido removido de sus cargos porque el plan de seguridad ha ido de maravilla con un éxito total y deben descansar. Por favor.
**Tienen que disfrazar las promesas hechas en campaña que no han cumplido: 50.000 viviendas (o aunque sea el 1%, es decir 500); que no iban a subir impuestos, tarifas y combustibles cuando la realidad es que no ha habido ningún beneficio para las mayorías empobrecidas con salarios y jubilaciones muy bajas. Tienen que explicar por qué hay tanta gente joven durmiendo en la calle y pidiendo puerta por puerta o en los semáforos. Tienen que explicar el deterioro en el sistema de salud, las dificultades en los programas educativos o disparates tales como decir que en tal nivel de educación se puede pasar de grado casi automáticamente y luego jactarse de que ha “bajado notablemente el nivel de repetición”. Tienen que explicar que la tal reforma de seguridad social no es más que una limitación en las jubilaciones y que, en efecto, en el futuro el jubilado va a ganar menos. También tendrán que ocultar que esa reforma reposa financieramente solo en los hombros de los trabajadores.
**Van a tener que explicar las grietas profundas en la coalición, sobre todo con Cabildo Abierto, que no ve correcto pensar en un Programa único. Pero entonces ¿para qué se unieron? ¿qué propósito tuvo formar la coalición? Uno y solamente uno; sacar al FA del gobierno. Hoy, ya en campaña, se trata de disputar cargos, listas, porciones de poder. ¿Qué hacer en el país, cómo beneficiar a las grandes mayorías?, eso no interesa. Tienen que explicar qué pasó con el famoso TLC con China, con los prometidos planes de asistencia social en transferencias monetarias, alimentos y subsidios para desempleados, apoyo adicional para ollas que ya no recibirán alimentos. Tienen que explicar la vía libre para cuantiosas ganancias para sectores privados en áreas estratégicas como aeropuertos, puerto y agua, que buscarán el lucro para sus cuentas particulares y no para el Estado, es decir no para nosotros.
Claro, algo tienen que hacer. Es frecuente que la manera de hacer política de estos gobiernos, incorpore algunas dádivas que hagan brillar como grandes fuegos artificiales o sinónimo de grandes logros. No será parte de un programa de gobierno con carácter estratégico. No serán el resultado de inversiones efectivas. Serán solo pantallas para esconder sus beneficios y llenar el ojo.
En resumen, vamos a asistir a una gran movida de márquetin donde el discurso procurará convencer al distraído, al incauto, al crédulo, al cándido desde una agencia de publicidad especializada para vender espejitos, más que desde un Gobierno responsable.
La única opción a esa práctica verbal, cargada de metáforas y sofismas, excusas y tergiversaciones, es mostrar la realidad con humildad, con autocrítica en lo que nos corresponda, pero con absoluta e irrebatible verdad y convicción.