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Inestable pareja

Inestable pareja
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Nuevamente la Sala Verdi nos trae un ciclo que aporta con nuevas propuestas a la escena local. Espectáculos de Iberoamérica, selecciones de festivales, o excelentes espectáculos del Interior de nuestro país suelen nutrir la programación de una sala ineludible para los espectadores más inquietos. Esta vez hacemos referencia a un miniciclo internacional que reunió a los chilenos Julio Fuentes y Eliana Palermo (en realidad uruguaya que vive y trabaja en Chile) haciendo Pareja abierta de Darío Fo y a los argentinos Andrés Caminos y Gadiel Sztryk (Los Sutottos) con el espectáculo Inestable. Pareja abierta fue el fin de semana pasado, mientras que Inestable está programada para el fin de semana del 19 al 21 de mayo.

 

Pareja Abierta

El 16 de octubre del año pasado, a los 90 años, fallecía el actor y dramaturgo italiano Darío Fo. Comediante y amante de las formas de teatro popular, Fo comenzó su trayectoria artística en 1951, guionando un programa de radio para la RAI en que parodiaba a personajes bíblicos, literarios o históricos. A fines de los cincuenta crea una compañía con su esposa, Franca Rame, que presenta farsas nutridas de tradiciones populares. El éxito acompaña a la pareja, que entre 1959 y 1968 se instala en el circuito teatral netamente “burgués” montando comedias escritas por Fo que van desplazando a las farsas. El éxito le llega, sí, pero como se ha dicho: “Fo irá manifestando una actitud crítica cada año más incisiva frente a esa burguesía que lo aplaude y de la que se siente ajeno políticamente”. El gran cambio de la dupla Fo-Rame a partir del 68 es salirse de los circuitos tradicionales y dejar de hacer teatro para la burguesía, empezando a girar por Italia para montar espectáculos en fábricas ocupadas o centros sociales. Nuova Scena es la compañía organizada como cooperativa que tiene en Misterio Bufo, de 1969, su primer gran éxito. Las diferencias con el Partido Comunista Italiano harán que Fo y Rame formen otra compañía, el Collettivo Teatrale La Commune, de donde saldrán espectáculos como Muerte accidental de un anarquista (1970). La persecución política que sufre la pareja tiene su máxima expresión con el secuestro y la violación, en el año 1973, de Franca Rame por un grupo fascista. Meses después el colectivo La Commune desaparece, pero la pareja continúa su trabajo. Con Acá no paga nadie (1974) cuestionan por igual, en un contexto de carestía, al gobierno y a los dirigentes sindicales comunistas. Paradójicamente el acercamiento a otro público lo devuelve a la RAI y transita los años ochenta y noventa con críticas a figuras políticas y religiosas, pero también montando óperas. En 1997 el mundo se sorprende cuando se le concede el Premio Nobel de Literatura, y al recibirlo Fo dirá: “Acudí al teatro no con la idea de interpretar Hamlet, sino con la intención de ser un payaso, un comediante”. La Academia Sueca reconocía en el comediante el seguir la tradición de los juglares de la edad media: “que fustigaban al poder restableciendo la dignidad de los débiles y humillados”. Poco antes de cumplir los 90 años Darío Fo presentó su último libro, Darío y Dios, en el que el autor imagina a Dios como a un: “loco de talento, obsesivo y brutal, paradójico (…) confabulador, engatusador fenomenal, egocéntrico de la clase ‘yo, yo y yo y nadie más’, la mayor de las veces vengativo y contradictorio”.

En una entrevista realizada por María Esther Gilio en los años ochenta el comediante afirmaba: “El teatro es una de las expresiones fundamentales de la inteligencia del ser humano. Por lo tanto sirve para profundizar en la propia dialéctica, en el propio raciocinio. En el caso mío, en que hago un teatro de tipo satírico, sirve para que hagan gimnasia el cerebro y la razón. Y sobre todo sirve para habituar a la gente a la aceptación incluso de otras ideas, y para inducirla a reír y a desmitificar.”

Para Fo, entonces, el teatro podía “servir” para algo, podía ser útil, podía “desmitificar”. Pero su teatro, como él mismo agregaba, no es un teatro dogmático, sino que es un: “teatro de ideas, teatro de la razón, teatro que comenta con sátira incluso las ideologías más respetables, y claro, también las otras”. Sin dogmatismos, Fo hace un teatro que opina sobre la realidad,  abriendo un espacio en que lo que parece “natural” se problematiza y se desmitifica. Un teatro que abreva en las tradiciones populares y apela al humor para establecer la comunicación con el público.

Pareja abierta, estrenada en 1983, se ríe del machismo que se esconde en el discurso progre de abrir la pareja a nuevas experiencias para que sobreviva, pero que titubea cuando es la otra parte la que empieza a sentirse cómoda con esa situación. Y es que todo el discurso antipatriarcal se reduce a una fórmula autorreferencial, que solo involucra a una parte de la pareja, pero que parece menospreciar lo que siente la otra.

La característica de la escritura de Fo, en donde el texto es un esquema para que se sucedan escenas como sketches que satirizan vicios sociales, es muy propensa a que se contamine de la personalidad de los actores. Los actores invaden el mundo de Fo y Rame y lo vuelven suyo, Eliana Palermo y Julio Fuentes, por ejemplo, lo vuelven un espectáculo del Chile de clase media conservador en la versión que vimos en la Verdi, como también lo volvían muy montevideano Mariana Trujillo y Diego González en la versión de Carlos Muñoz que se montó en La Candela el año pasado. La versión chilena parece mostrar a un sector social muy conservador, “aggiornado” en cuanto a la música o al vestuario, pero muy marcado por la Iglesia y las ideas políticas de derecha. En ese contexto la pareja tradicional se ve jaqueada por un discurso falsamente liberal, que solo reafirma los valores machistas de la sociedad.

Pareja abierta. Autor: Darío Fo. Dirección: Juan Saraví. Elenco: Eliana Palermo y Julio Fuentes.

Leonardo Flamia

Periodista, ejerce la crítica teatral en el semanario Voces y la docencia en educación media. Cursa Economía y Filosofía en la UDELAR y Matemáticas en el IPA. Ha realizado cursos y talleres de crítica cinematográfica y teatral con Manuel Martínez Carril, Miguel Lagorio, Guillermo Zapiola, Javier Porta Fouz y Jorge Dubatti. También ha participado en seminarios y conferencias sobre teatro, música y artes visuales coordinados por gente como Hans-Thies Lehmann, Coriún Aharonián, Gabriel Peluffo, Luis Ferreira y Lucía Pittaluga.
Entre 1998 y 2005 forma parte del colectivo que gestiona la radio comunitaria Alternativa FM y es colaborador del suplemento Puro Rock del diario La República y de la revista Bonus Track. Entre 2006 y 2010 se desempeña como editor de la revista Guía del Ocio. Desde el 2010 hasta la actualidad es colaborador del semanario Voces. En 2016 y 2017 ha dado participado dando charlas sobre crítica teatral y dramaturgia uruguaya contemporánea en la Especialización en Historia del Arte y Patrimonio realizado en el Instituto Universitario CLAEH.