Home Opinión Sarthou, el bolichero por Esteban Valenti
0

Sarthou, el bolichero por Esteban Valenti

Sarthou, el bolichero  por   Esteban Valenti
0

¡Qué alegría! Alguien que contesta, que escribe argumentos en este país donde uno puede esforzarse en argumentar y de parte de la izquierda y de la derecha, no recibirá más que silencio. Ya es una costumbre, nadie quiere asumir el reto de debatir en serio. Sarthou que es tenaz y esforzado, me contesta. Y eso me alegra mucho. Ojalá alguien en el gobierno o en la izquierda respondiera algo, una palabra, un balbuceo. He perdido las esperanzas, son tan infalibles que no necesitan ni siquiera argumentar.

Dejo de lados a los desgraciados de siempre que responden en las redes sociales amparados en el anonimato y la cobardía.

Además, yo con Sarthou he coincidido en varias oportunidades y por temas complejos, como la agenda de derechos, de derechos selectivos y que tratan de ocultar la incapacidad de la izquierda de disponer de ideas, proyectos para cambiar en serio la sociedad en sus raíces, o sobre la superficialidad de las políticas sociales. Incluso he coincidido en otros temas, como por ejemplo en lo fundamental con el sutil y reciente artículo sobre la salud del Presidente.

Le agregaría una idea: todos somos mortales, incluso los luchadores por la vida y la salud están expuestos  y eso determina que elegir a una candidata a ser vicepresidente tenga un enorme valor complementario. Imaginemos por un segundo lo que le pasaría a este país si alguna candidata a vicepresidente se viera obligada a ocupar la primera magistratura… Mete miedo. O imaginemos lo que hubiera sido este país presidido por Sendic…

Ahora vayamos al tema. Dentro de 12 años, cuando UPM II haya cumplido ese venerable cumpleaños, como lo hizo UPM I en estos días, yo seguramente no estaré para verlo, pero estoy seguro, recontra seguro que Sarthou seguirá prendido a los mismos argumentos, a su fanatismo a toda prueba, entre otras cosas porque quien sigue sus columnas podrá apreciar que él nunca se equivoca, que siempre ha seguido por la ruta justa y que la única verdad es su VERDAD. Así los hechos, las cifras y la vida lo hayan desmentido hasta el hartazgo.

Y detrás de él seguirán los mismos fanáticos, que en este caso no incluye ni un solo argumento sobre el tema del medio ambiente, que parece no importarle mucho a Sarthou.

Una aclaración, el error del gobierno en la cadena de radio y TV para vendernos UPM II no es comunicacional, es político y es estratégico. No dispone de un Proyecto Nacional de Desarrollo desde hace varios años y por eso no pueden relacionar este emprendimiento con esa visión más general y estratégica. Y no aparece nadie dando la cara porque se ha hecho una costumbre, encubierta con videítos en los espacios concedidos por ley. Esto parece demasiado profundo para que Sarthou lo comprenda. Y cuando no comprende, sospecha.

En cuanto a las cifras, reitero lo que expuse desde el primer momento, incluso antes que el propio Sarthou: la negociación fue mal encarada, nos costó un muy buen funcionario del MEF como Andrés Masoller, director de macro economía. Al final quedó un contrato (ROU–UPM), que es importante para el país, pero que podía ser más beneficioso. Eso sucede cuando desde las alturas la consigna es llegar a un acuerdo de cualquier manera, porque es lo único importante que hay en este gobierno. También parece que esta afirmación, reiterada y fundada, le cuesta mucho entenderla a Sarthou.

De todas maneras, trazadas las grandes líneas, sigo considerando que la construcción de UPM II, con todas las críticas correspondientes, es una buena noticia para el país y un buen negocio, para la producción nacional, para la logística nacional con el Ferrocarril Central y los nuevos accesos al puerto de Montevideo y para el propio puerto.

Sería bueno que Sarthou se informara un poco mejor en cuanto al viaducto, que en realidad estaba planificado desde hace bastante tiempo tiempo e incluirá los nuevos accesos para camiones al puerto que se requieren desde hace mucho. Es una simple llamada telefónica y bajar un decibel su griterío por SU UNICA VERDAD.

En cuanto al “negocio” o al “buen negocio” del que Sarthou parece ser un experto, sobre todo en la transformación del Palacio Legislativo en una pensión, yo aporté cifras muy concretas y detalladas, no voy a repetirlas.

No desmiente una sola de esas cifras. Substituir 100.000 camiones por año por 48 convoyes ferroviarios diarios de los cuales siete de ida y siete de vuelta son para UPM y los demás pueden y serán utilizados por otros usuarios empresariales o por pasajeros, con un costo de consumo de combustible de un 20% (tonelada/kilómetro) y su impacto positivo para muchos otros rubros de la producción nacional en el centro del país y a lo largo de toda la vía, como lo demuestra el pedido de los productores de Florida de crear ya un centro logístico y su impacto positivo para la infraestructura vial y el medio ambiente. ¿no le merece ningún comentario? ¿O esas son también sus odiadas estadísticas?

Los ingresos que generará la suma de los fletes que pagará UPM, la operativa del puerto, lo que le pagará al Estado en 20 años, la reventa de la energía eléctrica que en tres años todos los cálculos de UTE (los escuché en una entrevista En Perspectiva de la ingeniera Otegui) demuestran que serán absolutamente necesarios y producidos de manera renovable, por una planta en la que no invertiremos un solo peso. ¿Esto no existe para Sarthou o equivalen a alquilar habitaciones en el Palacio Legislativo?

Y me olvidé de los aportes al BPS, de los miles de jornales que la cadena forestal e industrial pagará y se volcarán al consumo y a la economía del país, ¿eso también es demasiado para la comprensión del abogado?

En realidad en su debate con el ingeniero Carrasco, usted dijo una gran verdad, usted hace cálculos de bolichero… No hay nada más que agregar. Siga por ese fecundo y riguroso camino. Espero que a nivel legal no utilice la misma precisión y el mismo método, sino pobres clientes.

En cuanto a los aspectos personales, no se haga el santo, fue usted que en lugar de argumentar comenzó su anterior nota atacándome personalmente y sembrando dudas sobre la causa de mis opiniones. En esta segunda nota no agrega una sola respuesta sobre cuales serían, según su infalible posición, mi motivo para argumentar contra sus deformaciones y falsedades. Datos aporte hasta el hartazgo en la nota anterior. Rubro por rubro.

En la soberbia de sus verdades Sarthou y a pesar de las múltiples campañas en contra, incluyendo las que llegan al delirio y la provocación como en el acto del 25 de agosto en Florida,  y sin contar con el aporte invalorable de los piqueteros de Gualeguaychú como en la anterior planta, el abogado no considera ni se interroga porque la mayoría de los uruguayos apoyan la construcción de la planta de UPM II. Sabemos que él no creé en absoluto en las encuestas, de ningún tipo y solo es fiel a su infalible olfato, pero la mayoría de los uruguayos apoyamos estas obras. Y no tenemos razones ocultas, simple: analizamos de los datos de la realidad y los 12 años de experiencia de UPM I. A menos que quiera confundir cuatro gatos locos y desacatados manifestando por el centro como la opinión pública nacional y la sociedad civil. Eso si en mi época, cuando alguien manifestaba asumía los riesgos y no lloriqueaba detrás de todos los organismos de los derechos humanos.

Y por último, cuando afirmo que estoy seguro que nadie en el gobierno saldrá a responder, no es como usted desliza venenosamente, porque tengo algún tipo de relación escondida y especial con este gobierno. Todos saben que eso es un delirio suyo y nada más. Es porque se ha transformado en un estilo, que habla de un grave repliegue político e ideológico de “esta” izquierda de la que yo no formo parte. ¿No se enteró?

Lamento no haber tenido la visión, la sagacidad, la inteligencia de no equivocarme nunca, de no tener que reconocer mis errores y asumirlos. Para esa infalibilidad está usted Sarthou. Y nos alcanza y nos sobra para todos los uruguayos.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js
Semanario Voces Simplemente Voces. Nos interesa el debate de ideas. Ser capaces de generar nuevas líneas de pensamiento para perfeccionar la democracia uruguaya. Somos intransigentes defensores de la libertad de expresión y opinión. No tememos la lucha ideológica, por el contrario nos motiva a aprender más, a estudiar más y a no considerarnos dueños de la verdad.