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Tres obras para disfrutar en familia

Tres obras para disfrutar en familia
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Damián Barrera es actor y director de teatro. Fue ganador del Premio Florencio Sánchez a Mejor Director en los años 2012 y 2015 por las obras Viaje al Centro de la Tierra y Señor M respectivamente. Actuó en películas uruguayas como Whisky y 25 Watts y vivió en España donde trabajó en películas, obras de teatro y programas de televisión de Valladolid y Madrid. En los meses de junio y julio, Barrera, estará presentando tres espectáculos para niños y niñas en diferentes salas de Montevideo: “Viaje al Centro de la Tierra” y “Señor M” en el Teatro de la Alianza y “El lugar de las luciérnagas” en el Teatro Solís junto al elenco de la Comedia Nacional. Las funciones serán: sábado 24 de junio a las 18:00 horas y de lunes a sábados a las 18:00 horas en vacaciones de julio en Teatro de la Alianza.

En entrevista con Voces, Damián Barrera nos cuenta sobre su experiencia como director de teatro de obras para niños y niñas.

¿Cuándo comenzó tu carrera de actuación?

Yo empecé a estudiar en el año 1998 en una escuela de teatro de Puerto Luna. Era una concepción muy interesante del teatro la que tenían allí. Los docentes responsables eran Iván Solarich y Coco Rivero. Al egresar pasé a formar parte de la compañía Trenes y Lunas, hice un par de intercambios internacionales con compañías de Suiza y España, trabajé en las películas uruguayas 25 Watts y Whisky y también obtuve personajes protagónicos en programas de televisión de la época en series de canal 10 y canal 4. En el intercambio con la compañía Rayuela de España encontré una forma interesante de concebir el teatro y quise profundizar con ellos, ahí me animé a irme a vivir a España y me propusieron trabajar como actor profesionalmente, haciendo espectáculos para adultos y también para niños y niñas en diferentes ciudades donde aprendí mucho, desde la técnica del teatro multimedia hasta construir y armar muñecos para televisión. Después de años viviendo en España, tras la crisis del 2008 que afectó mucho al arte nos vinimos con mi compañera a vivir a Uruguay.

¿Cómo fue que empezaste a escribir obras de teatro?

Empecé a escribir por necesidad, porque necesitaba tener algo que me gustara y que al mismo tiempo pudiera solventar yo mismo. Fue la mejor opción porque a la hora de escribir podés pensar y poner en juego todas tus herramientas, posibilidades y maneras de abordar el teatro. Yo me considero un contador de historias, más que un autor, siempre se lo digo a los actores con los que trabajo, lo que se tiene que contar está entre líneas, eso es lo más importante. Lo que dicen los personajes no es lo más importante sino que tenemos que mostrar qué sienten, que opinión tienen sobre lo que dicen y transmitírselo a los espectadores. Poder contar desde un lugar donde haya un subtexto que tenga que ver con la historia del personaje y que sea más profundo e interesante que las palabras escritas en papel.

¿En qué consiste la obra “Viaje al Centro de la Tierra”?

Es un espectáculo basado en la novela de Julio Verne y en la versión de Carlos Nuevo, pensado para niños a partir de 7 años. Fue ganador de varios Premios Florencio Sánchez en las categorías de mejor espectáculo para niños, mejor dirección y mejor iluminación. Nos tomamos una licencia en la obra que fue incluir a la mujer en un rol protagónico ya que en la época en la que se escribió la obra original las mujeres no tenían el lugar que merecían. Me parece que ponerla en un papel protagónico era una forma de justicia, poder embarcar a la novia del protagonista en un viaje junto a él. En la historia original ella tiene que quedarse en la casa cuidando a la familia, entonces en este caso, por sus ganas de realizarse como mujer ella asume este viaje y se disfraza de hombre para poder ir a la aventura. El trabajo estético de la obra está basado en proyecciones interactivas y en la técnica de mapping. En nuestro caso es como si los personajes salieran del libro y contaran la historia mientras van pasando por las distintas hojas del libro. Las ilustraciones del mar, del viaje a Islandia, del pasaje por Hamburgo, todo eso está contado a través de imágenes que conviven con los actores de carne y hueso. Eso nos permite enmarcar el viaje en una dimensión mucho más plena.

¿Cómo ha sido la recepción por parte de los niños?

Las reacciones son estupendas. Vienen muchas escuelas a vernos y las maestras salen fascinadas. En estos 3 años no paramos de hacer funciones. Pensamos los trabajos para que sean espectáculos familiares, la idea es no subestimar a los niños, no darles cosas digeridas y no hacer juicios de valor. Planteamos las situaciones y los espectadores deben sacar sus propias conclusiones. Hay mucho humor y los actores hacen un trabajo excelente. Es muy sorprenderte ver a los espectadores en momentos cuando aparece un dinosaurio, o cuando se forma una tormenta porque hay mucha intriga y mucha ansiedad. Los niños están constantemente esperando ver qué pasa. Son cuatro actores en escena, tres están todo el tiempo y hay uno que hace distintos personajes.

¿Cómo surge la idea de escribir Señor M?

Señor M es una obra que escribí junto a Florencia Gutiérrez, pero la idea surgió cuando yo todavía vivía en España. Sabía que al volver a Uruguay nadie me iba a llamar para actuar porque después de 8 años fuera del país iba a ser difícil volver, entonces pensé en hacer una propuesta que fuera mía. En aquél momento yo viajaba mucho en auto de una ciudad a otra y la música era un inspirador muy grande para mí. El disparador fue la imagen final de la obra, la visualicé y a partir de ahí escribí todo. La emoción fue el objetivo último que perseguimos y por suerte fue lo que conseguimos con el espectáculo.  Fue el primer espectáculo que hicimos con la compañía. Ganamos el Florencio a mejor espectáculo, mejor actriz y mejor dirección en el año 2012 y estuvieron también todos los rubros nominados. La base de la historia tiene que ver con contar algo que estuviera pasando actualmente en nuestra sociedad y tomarlo de una forma fantástica y divertida, dándole un giro fantástico. Queríamos hablar del tiempo compartido entre padres y niños que muchas veces es poco.

¿Cuál es la historia que cuenta esa obra?

Es la historia de una niña llamada Emma que vive con su padre. Él trabaja todo el día para darle lo mejor a su hija pero muchas veces lo que no puede darle es tiempo, entonces, el día del cumpleaños de la niña, el papá le regala un monstruo de peluche que al día siguiente se convierte en un monstruo real de 2 mts. Con lo que se encuentra es básicamente un amigo y juegan todo el día juntos. Ahí entra la fantasía, es un monstruo muy amigable, simpático, peludo y rojo. Emma y el monstruo viajan por un mundo de colores, fantasía y juego. El final es muy emotivo y suele ser muy sorprendente y movilizador para los niños y adultos porque muchos se sienten identificados. Hace 5 años que estamos haciendo esta obra. El espectáculo fue seleccionado para el MAU (Mercado de las Artes), fue el único espectáculo para niños elegido para representar a Uruguay, viajamos a Ecuador y lo presentamos en un gran teatro allá, fue muy emocionante. La obra está hecha con mucho rigor, mucha búsqueda y tratando de encontrar la excelencia en todos los espectáculos familiares que hacemos.

También estás dirigiendo “El lugar de las Luciérnagas”

Sí, éste es un espectáculo para niños que estamos haciendo con la Comedia Nacional es un proyecto que viene cuajándose desde hace dos años. En determinado momento el año pasado me llamó Mario Ferreira y me propuso escribir una obra para la Comedia Nacional con total libertad. Para mí es un sueño contar con la actuación del elenco oficial y poder llevar adelante la obra en la sala principal del Teatro Solís. El espectáculo es la historia de un personaje que vive en un mundo donde el agua escasea, lleno de desperdicios y basura. El personaje viaja con una casa rodante enganchada a una bicicleta persiguiendo las nubes para obtener un poco de agua y cada oportunidad que aparece despliega todo un dispositivo para almacenar la más mínima gota de agua que pueda caer. Viaja sólo y su única compañía es una pequeña luciérnaga que lleva guardada en una caja. En un momento se encuentra con dos personajes que también son viajeros, se genera un momento de tensión porque no se conocen, a él se le cae la caja y la luciérnaga se va. El protagonista y los dos personajes salen corriendo tras la luciérnaga y así sigue la historia, en esa búsqueda de la luciérnaga. Es una trama que habla de la empatía, de ponerse en el lugar del otro. La idea es poder contar historias profundas para niños y para adultos también.

¿Por qué es importante hacer este tipo de obras para niños?

Básicamente porque a veces los adultos piensan que los niños tienen que recibir cosas más comerciales o simples y directas, entonces la idea es hacer un espectáculo que los desafíe a ellos, que todo lo que pase en escena sea interesante, que tenga un enganche y ritmo. Importa lo que se dice y lo que no se dice, importa cómo se cuenta, eso para mí es esencial. La idea básicamente es desafiarnos mutuamente, buscar personajes complejos, profundos, contar historias intensas, con humor, elaboradas y sensibles. Todo esto con mucho amor, ternura y respeto por los niños, lo cual es un desafío.