Estoy convencida que nada en la vida es casual y tal vez por eso mismo, es que esta columna está basada en un hombre uruguayo, y en una institución que están unidos por una misma causa (que de honorable no tiene nada) a la cual conocemos como “corrupción”. Una plataforma digital nos permite ver, en estos tiempos del campeonato mundial de fútbol, un documental que en solo tres capítulos nos muestra uno de los sucesos de corrupción colectivos más vergonzosos que hemos conocido. Por supuesto no es la intención de esta columnista una narración del film. Solo rescatar algunos momentos de la historia de esta FIFA nacida hace 118 años en Suiza gracias a un grupo de personas que vieron la necesidad de hacer “algo” debido al aumento de la popularidad de la competencia internacional del fútbol. El francés Robert Guérin fue su primer presidente al cual le sucedieron otros hasta 1921 en que el también francés, Jules Rimet, llegó a la presidencia y a partir de los Juegos Olímpicos de París en 1924 organizó las competencias de fútbol contando con 60.000 espectadores en el partido final entre Uruguay y Suiza, que, como es sabido culminó con el triunfo de Uruguay. Según nos cuenta el documental todo marchaba en tiempo y forma (o algo parecido) hasta 1974 en que accedió a la presidencia el brasileño Joao Havelange que tenía como vice al suizo Joseph Blatter. Blatter era el hombre de confianza de Havelange, pero un buen día el suizo le hizo una magistral jugada de “taquito” y lo mandó fuera del “campo de juego” y “boquita con llave” pues si hablaba cavaba su propia fosa. Blatter una vez tras otra era reelecto, pero llegó el 22 de mayo de 2015, o sea el día en que altos ejecutivos, entre los que estaban el uruguayo Figueredo y el francés Platini fueron detenidos por casos de corrupción y Blatter, seis días después de ser elegido, renunció a su cargo y convocó a una elección para la presidencia de la FIFA en un congreso extraordinario en febrero de 2010. Pero este hombre, hoy octogenario, inteligente, astuto y carismático antes de renunciar había anunciado los mundiales a disputarse en Rusia y en Catar, con lo que no todos estaban de acuerdo, pero, cuando hay mayoría, hay mayoría y punto. El caso del “Fibra” (para sus íntimos) para nosotros Alejandro Astesiano, si bien aparenta no tener las dimensiones de la “corruptela” de la FIFA, cada dos o tres días va quitando distintos velos que dejan al descubierto nuevos nombres comprometidos con los pasaportes falsos. Ahora es un ex cónsul uruguayo en Rusia que fue imputado de 14 delitos relacionados con lo que “capitaneaba” el Fibra y este último, ahora aparece declarando que “decía cualquier cosa para que no me jodieran más” y así, el ex jefe de custodios del presidente Luis Lacalle Pou negó todo tipo de vinculación con la banda que falsificaba pasaportes para rusos y ucranianos, por ahora, pero si esto continúa no sería extraño que reapareciera algo que cobró fama en tiempos de pandemia, algo llamado “blindaje”. Hasta la próxima. Que seas feliz. No te pierdas el documental.

