EEUU ha argumentado su actitud guerrerista, invasora y, lisa y llanamente asesina, en la lucha contra el narcotráfico en la región y, eventualmente, en el mundo. Los cierto es que:
1-No han probado que ninguna de las lanchas atacadas en el Caribe y el Pacífico desde setiembre de 2025 a febrero de 2026, hayan sido vehículos para transportar droga. Hasta donde sabemos hubo alrededor de 40 ataques con 150 asesinados en las operaciones “Lanza del Sur”. ¿Y las evidencias? Ninguna.
2-Nicolás Maduro fue secuestrado y trasladado ilegalmente a EEUU acusado de ser el líder del Cártel de los Soles. No solamente se ha demostrado que ese Cártel no existe, sino que, además, Maduro y su esposa no han sido juzgados ni se les ha probado ningún cargo.
3-EEUU no ha hecho absolutamente nada dentro de fronteras para repeler el comercio ilegal del fentanilo o la cocaína o la xilazina. EEUU es el principal consumidor y comerciante de drogas, pero no ha habido ni un mínimo ataque a esos centros de recepción y negocios de los narcotraficantes comparándolo con invadir países, detener presidentes y bombardear embarcaciones fuera de fronteras.
4-Todo el discurso para justificar sus acciones terroristas y asesinas en el mundo reposa en asegurar o restablecer la democracia y garantizar la seguridad nacional de los propios EEUU. Para nombrar países atacados sólo diremos: Panamá (1989); Granada (1983); Irak (1991, 2003-2011); Afganistán (2001-2021); Libia (1986, 2011); Somalia (1993, 2007-presente); Siria (2014 hasta el presente); Yemen (2002, 2009 hasta el presente); Bosnia y Herzegovina (1994-1995); Yugoslavia (1999); Sudán (1998); Haití (1994, 2004), Venezuela (2026); Irán (2026). ¿Qué beneficios ha traído para estos países? ¿Qué felicidad democrática y de seguridad ha traído para estos pueblos? Los beneficios han sido siempre para la industria armamentística de EEUU, el dominio y la influencia geopolítica para EEUU y la garantía de explotar recursos naturales para sus industrias, de los cuales EEUU se siente dueño en cualquier parte del mundo: petróleo, gas, minerales, entre otros.
5-En la guerra más reciente contra Irán, EEUU, en alianza con Israel, también miente. No declaran cuántas víctimas han tenido en los bombardeos sufridos en Israel y en las bases militares norteamericanas ni cuánta ha sido la pérdida material. Tapan sus agresiones a poblaciones civiles. Irán reconoce y denuncia que del ataque a Minab, entre los asesinados hay 198 mujeres, pero la inmensa mayoría son niñas de escuela. El secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, ha reconocido como un incidente todavía bajo investigación, pero el gran dictador Donald Trump ha echado al culpa de estas muertes al Ejército iraní por un lanzamiento fallido. Entre los heridos hay 1.044 mujeres, 584 menores de 18 años y 54 menores de cinco años.
Esto de ocultar datos e información ha sido una constante. ¿Alguien puede creer que en el ataque a Venezuela no hubo bajas estadounidenses de soldados de elite mientras sí hubo 32 muertos de elite cubanos y varios venezolanos? Las mentiras norteamericanas las aplauden los mentirosos locales para que sectores de los pueblos las crean. He aquí una inmensa y urgente tarea para contrarrestar.
La seguridad nacional de EEUU nunca estuvo en peligro. En el recuerdo se puede enumerar la guerra de 1812 (1812-1815) cuando tropas británicas invadieron y quemaron la Casa Blanca en agosto de 1814; la incursión de Pancho Villa en Columbus en 1916 y ataques de Pearl Harbor (1941). No hay nada más.
La democracia no se garantiza con invasiones. Lo que hay que garantizar es la libre determinación de los pueblos, la soberanía nacional de los países del mundo, la paz siempre y los caminos de negociación y diplomacia por sobre cualquier ejército. Pero de esto EEUU sabe muy poco y Trump no sabe nada o lo denigra porque sus intereses son otros.




