Home Teatro El infierno son los otros: A puerta cerrada, de Jean-Paul Sartre, en la Escuela Maldonado de Arte Escénico.
0

El infierno son los otros: A puerta cerrada, de Jean-Paul Sartre, en la Escuela Maldonado de Arte Escénico.

El infierno son los otros: A puerta cerrada, de Jean-Paul Sartre, en la Escuela Maldonado de Arte Escénico.
0

En Diciembre de 2019 Voces tuvo la posibilidad de presenciar el trabajo de egreso de la EMAE (Escuela Maldonado de Arte Escénico) en el Teatro Paz y Unión de la capital fernandina. El egreso fue con una versión de A puerta cerrada y con esto como excusa conversamos con la directora y con otro grupo de docentes no solo sobre la puesta sino también sobre la escuela, su actualidad y sus perspectivas. 

El encierro en contexto de encierro

En las ciudades sitiadas y ocupadas por los nazis de la Europa de la segunda guerra mundial muchos artistas trabajaron en creaciones en las que el encierro de un grupo de personajes estructuraba un análisis del comportamiento humano. Son ejemplos de esto Albert Camus con la novela La peste (publicada en 1947) o Jean-Paul Sartre con la obra teatral A puerta cerrada (escrita en 1943, pero estrenada en 1944). Camus trabajó inicialmente en la dirección de la primera versión de A puerta cerrada, y se manejó la posibilidad de que interpretara a Garcin, aunque finalmente no se concretaron ninguna de las dos situaciones y el estreno se realizó en mayo de 1944 bajo la dirección de Raymond Rouleau, poco antes de que París fuera liberada. Uno de los ejes de A puerta cerrada, en consonancia con las ideas filosóficas de Sartre, es la tensión entre la libertad individual y la forma en que la mirada de los otros determina la propia subjetividad. Los tres personajes centrales entran en un infierno que toma la forma de un espacio cerrado, sin espejos ni ventanas, en el que deben convivir y descubrirse a sí mismos en la mirada de los otros. De esta forma, como se ha dicho, “se convierten en pura sustancia dramática algunas de las premisas básicas del existencialismo: la radical soledad y la angustia del hombre, la idea de que ‘el infierno son los otros’, y las miradas que nos descubren y nos recluyen en nuestra propia individualidad”. El propio Sartre se refirió a sus intenciones con esta obra afirmando: “Cuando nos pensamos, cuando intentamos el conocimiento de nosotros mismos, en el fondo usamos los conocimientos que los otros ya tienen de nosotros (…) Lo que yo diga sobre mí siempre contiene el juicio del otro (…) Lo cual quiere decir que si establezco mal las relaciones me coloco en total dependencia con respecto a los demás. Y entonces estoy efectivamente en el infierno. Y existe una cantidad de gente en el mundo que está en un infierno porque dependen excesivamente del juicio de los demás”

Sartre en Maldonado

A puerta cerrada fue el proyecto de egreso 2019 de la EMAE y la dirección estuvo a cargo de Sarit Ben Zeev, quien cumplía en ese momento tres años como docente de Arte escénico y actuación, tanto en la escuela en sí como en los talleres de teatro descentralizados que también brinda la EMAE. A puerta cerrada conjugó, en palabras de Ben Zeev, la elección de un texto que implicó un desafío actoral para cada integrante del grupo (Ernesto Álvarez, Martina Leopold y Florencia Moreira, que trabajaron junto a varios docentes de otras asignaturas) junto a la posibilidad de realizar un foro con jóvenes y adolescentes en una gira por varias localidades del departamento. “En ese sentido -indica la directora-, el texto de Sartre cumplía con todos los requisitos. Habilitaba un trabajo de profundización en la actuación, y por la fuerte impronta filosófica permitía abrir la reflexión. Nos centramos fundamentalmente en la idea de ‘juego de miradas’ y la otredad como conceptos para pensar distintas temáticas. En el transcurso del trabajo surgieron otras ideas que se volcaron a la puesta, género y violencia entre otros.” El proceso de trabajo comenzó en Julio de 2019 y el 30 de Octubre fue la primera presentación en el Liceo departamental de Maldonado. Luego la gira transcurrió en Noviembre y Diciembre por Gregorio Aznárez (para estudiantes de UTU), San Carlos (Espacio Alquimia), y el Teatro Paz y Unión de Maldonado.

Sobre las características del proceso creativo la directora agregó: “La propuesta inicial consistió en trabajar la obra como una metamorfosis de los personajes y de las relaciones, una suerte de caída infinita en ese infierno que propone el autor. Esto nos generó ciertas inquietudes, ya que a primera vista, leyendo la obra, lo que Sartre plantea es una circularidad, los personajes terminan casi en el mismo lugar; he ahí su condena. Pero en nuestra puesta esto se modificó mucho. La metamorfosis de los personajes los termina llevando a la monstruosidad de la que hablan, incluso físicamente. La desnudez de su mundo interno, frente al resto, también implica un posicionamiento corporal distinto. Conversando con el grupo, pensamos que esto daba fuerza a la idea del peso que tienen las miradas: no sólo transforman cómo se ve el personaje, transforman su accionar, su corporalidad, sus vínculos. No vimos estos elementos como unidades separadas, por el contrario, se trató de borrar esos límites, y creo que el texto lo ‘toleró’ a pesar de que no fuera la lectura más ‘natural’ por llamarlo de algún modo. El ver a las actrices y al actor ‘haciendo cuerpo’ el texto, generó la necesidad de que su abordaje ganara terreno en toda la puesta. Al principio yo había planteado un comienzo más cargado de naturalismo en lo actoral, sin embargo la experiencia y el trabajo del grupo mostró otro camino.”

Es de destacar justamente lo visual del hundimiento de los personajes en esta versión, algo que fue señalado en actuaciones cada vez más expresionistas, en un diseño de luces que se combinó con el vestuario y algunas proyecciones para ir modificando la situación inicial hasta un clímax mucho más “infernal” que el inicio, escapando a la lógica “absurda” y circular pero ganando en potencia escénica.

La EMAE

En 1991 se creó en Maldonado la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) dirigida por Roberto Jones. En 1994 al inaugurase la Sala de la Casa de la Cultura de la ciudad quedó subsanada la dificultad edilicia que tenía la escuela desde su origen. En 2005 se realiza un llamado a concurso que culmina en una reformulación de la propuesta bajo el nombre de EMAE. Desde ese momento conviven, entre otras actividades, la formación de actores junto a diversos talleres descentralizados. Consultada sobre cómo percibe a la EMAE en el contexto teatral del departamento y las posibilidades de desarrollo de los egresados Ben Zeev afirma: “Creo que la EMAE es un revitalizador de la escena teatral de Maldonado. Sin embargo tal vez cuesta que la gente, una vez que egresa, forme grupos o elencos que continúen trabajando, al menos de manera sistemática. Hay algunos proyectos independientes muy interesantes de gente que egresó o cursó la escuela, pero quizá algo aislados. Sucede además que al ser un público acotado en número, un mismo espectáculo, salvo excepciones, no realiza muchas funciones. Por otro lado en un departamento que no tiene elencos estables, el desarrollo artístico se vuelve más dificultoso, en este sentido la escuela está apostando cada vez más a generar herramientas para un trabajo de producción o de práctica profesional. Las últimas dos generaciones que egresaron tuvieron experiencias de giras, con un docente guiando la organización, búsqueda de financiación y objetivos de las mismas. Hay propuestas de la EMAE que son específicamente para gente egresada y que han tenido posibilidad de hacer funciones y giras en el departamento y fuera de él, creo que eso enriquece el desarrollo artístico, y retroalimenta la vida teatral”.

Sebastián Barrios ingresó a la EMAE en el año 2012 y ha dado clases de Arte escénico además de haber dictado talleres de Dirección, Pedagogía Teatral y Dramaturgia para el Espacio de Investigación. Desde hace dos años dicta también la materia Producción y gestión de espectáculos. Consultado por su experiencia de trabajo con los diferentes grupos de estudiantes expresó: “ha sido maravillosa, en constante crecimiento. Siento un gran respeto y pienso que este respeto es mutuo, desde el primer año se generó algo muy fuerte y especial con la EMAE. La escuela plantea una gran dificultad en relación a otras pero a su vez es lo que la hace distinta y única: trabajamos con dos encuadres simultáneamente, por un lado están los estudiantes que quieren dedicarse al teatro, y por otro están los que les gusta mucho el teatro pero que no lo viven de la misma manera, hacen la escuela para pertenecer a un grupo, les encanta el teatro y lo que lo rodea pero no lo viven desde el mismo lugar. Esto que parece simple es muy complejo porque el compromiso no es el mismo. La escuela no tiene prueba de ingreso, sí hay un ‘cursillo’ de una semana que se ha implementado en estos dos últimos años pero el ojo no está puesto en las ‘condiciones histriónicas del aspirante’ sino en cuestiones más de disciplina y del encuentro con el otro”. Respecto a las perspectivas Barrios agrega: “La EMAE es una escuela que ha crecido mucho estos últimos años y ha tenido más visibilidad. Tenemos egresados que han participado en espectáculos de la Comedia Nacional como el caso de Ernesto Álvarez en Málaga de Lukas Barfuss, o Federico Zazpe en Tiempo de Fiesta de Harold Pinter. Egresados que han creado y movido sus espectáculos seleccionados por los Fondos Concursables. Elencos nominados al Florencio y que incluso han obtenido el galardón como Nacer y vivir como una Mosca de la dramaturga fernandina Débora Marcusú. La escuela se ha convertido en un lugar de referencia para el interior, un ‘semillero’ de artistas. Un espacio de formación permanente y de encuentro. Desde hace siete años gestionamos el ciclo de Teatro a la Gorra, proyecto que surge en una primera instancia como un espacio de ‘fogueo’ de nuestros alumnos con el público y de cruce con otras escuelas, y posteriormente fue creciendo y ampliando la programación a grupos que vienen de diferentes lugares tanto de Uruguay como del extranjero.”

Por último Marcel Sawchik trabaja en la EMAE desde el año 2009 dictando clases de Teatro Físico y clown, coordinando talleres de investigación y también pasando por cursos como el Prevocacional hasta el de Arte escénico. Sobre su experiencia con los estudiantes indica que: “ha sido absolutamente positiva. Hemos creado lazos importantes y se compartieron procesos creativos por fuera de la escuela. Las y los estudiantes, tanto de la escuela como de talleres, generalmente tienen gran avidez de conocimiento, y viven los procesos en forma festiva. La relación es horizontal, afectiva y respetuosa. Son de recibirte con los brazos abiertos, inquietos, críticos y se les ve poner el hombro a la hora de trabajar.” Sobre las perspectivas que ofrece la EMAE agrega: “La veo cada vez mejor. Posicionándose en el departamento con ciclos que la han hecho crecer, como el Teatro a la Gorra, en donde los jueves se han transformado en un ritual de encuentro de decenas de creadores jóvenes. Se está peleando y se alienta con fuerza porque haya cada vez más teatro, más dramaturgos, más directores, más grupos y espacios independientes que le impregnen una identidad al teatro de Maldonado. Estamos quizás en un momento bisagra, de ‘destete’ de los estudiantes egresados con respecto a posibles directores o docentes referentes del departamento para que generen cada vez más y en mayores proporciones sus propios espectáculos. Como todo, dependerá de la constancia de cada uno y el saber que es un camino en donde la tolerancia a la frustración debe ser amplia, elástica y no generar parálisis”.

Años anteriores han habido dificultades en el comienzo de los cursos de la EMAE debido a carencias presupuestales, algo que podría agravarse en la actual coyuntura. Ampliaremos específicamente sobre esta temática en el próximo número.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js
Leonardo Flamia Periodista, ejerce la crítica teatral en el semanario Voces y la docencia en educación media. Cursa Economía y Filosofía en la UDELAR y Matemáticas en el IPA. Ha realizado cursos y talleres de crítica cinematográfica y teatral con Manuel Martínez Carril, Miguel Lagorio, Guillermo Zapiola, Javier Porta Fouz y Jorge Dubatti. También ha participado en seminarios y conferencias sobre teatro, música y artes visuales coordinados por gente como Hans-Thies Lehmann, Coriún Aharonián, Gabriel Peluffo, Luis Ferreira y Lucía Pittaluga. Entre 1998 y 2005 forma parte del colectivo que gestiona la radio comunitaria Alternativa FM y es colaborador del suplemento Puro Rock del diario La República y de la revista Bonus Track. Entre 2006 y 2010 se desempeña como editor de la revista Guía del Ocio. Desde el 2010 hasta la actualidad es colaborador del semanario Voces. En 2016 y 2017 ha dado participado dando charlas sobre crítica teatral y dramaturgia uruguaya contemporánea en la Especialización en Historia del Arte y Patrimonio realizado en el Instituto Universitario CLAEH.