Home Cine Preestrenos franceses
0

Preestrenos franceses

Preestrenos franceses
0

La Embajada de Francia en Uruguay, junto a Life Cinemas y la distribuidora ENEC, presenta a partir de hoy la sexta Muestra de Avant-Premières de Cine Francés, que se exhibirá en forma simultánea en Montevideo y Punta del Este en Salas Alfabeta y Salas Punta Shopping respectivamente. El evento, que prosigue hasta el 10 de abril inclusive, marca el encuentro entre el público cinéfilo más inquieto y un cine francés que a veces divierte, otras emociona, pero siempre genera algún tipo de reflexión. Para esta nueva oportunidad se han elegido siete films de cineastas reconocidos.

Uno de ellos ya ha sido visto por este cronista, y vale la pena recomendarlo en forma calurosa. Se trata de Custodia compartida, la ópera prima de Xavier Legrand, que ha recibido premios en Venecia y San Sebastián, y que en febrero se alzó con 4 César (el equivalente francés del Oscar) como mejor película, libreto, actriz y montaje. Más allá de esos galardones, este debut de Legrand en el largometraje muestra a un narrador que no sabe contar bien una buena historia, y además parece tener muy claro por qué hacerlo de una manera determinada. La secuencia de apertura describe con lujo de detalles una instancia más de lo que puede imaginarse una larga batalla judicial por la tenencia del hijo menor de un matrimonio: hay también una hija mayor, a punto de cumplir 18 años, que queda fuera de esa discusión legal. La mirada dura de la jueza se pasea de abogada en abogada y del padre hacia la madre. El hombre pide la custodia compartida de Julien, de once años; la madre, en cambio, exige la tenencia exclusivamente para sí, aduciendo comportamientos violentos del progenitor. Lo que puede verse y oírse en esa oficina y lo que sigue después no deja dudas, y la película analizará las duras consecuencias para los involucrados en un típico caso de separación conyugal, en el cual ambos extremos parecen tener una porción significativa de razón. Para lograr esa inicial equidad Legrand utiliza las herramientas del realismo, y de esa forma el film derivará primero hacia una situación de incomodidad entre las partes, luego a un muestrario de violencia contenida para llegar por último al terreno de la brutalidad doméstica. Por esa vía el realizador utiliza de manera inmejorable los mecanismos del cine de suspenso, clausurando el film con dos escenas notables. En una juega rol esencial el fuera de campo, que logra transmitir casi sin palabras el temor de una persona que ha sido víctima de abusos. En la otra la historia se vuelca al thriller psicológico, aunque aquí no hay que defenderse de un asesino serial sino del más íntimo de los enemigos. Custodia compartida pone al espectador en un rol activo, pero además (lo más importante) impone la necesidad de reflexionar sobre discusiones legales y realidades cotidianas acerca del horror de sufrir una violencia real. Es un preestreno imperdible de esta semana.

La guerra silenciosa es la nueva propuesta de Stéphane Brizé, un realizador con varios films valiosos en su labor previa (Une Affaire D’Amour, Algunas horas de primavera, El precio de un hombre). Esta nueva película parece marcar su total recuperación tras el fracaso de Una mujer, una vida, película “de época” en la que erraba el tiro al pasar el realismo de Maupassant por un desubicado tamiz sartriano. Ahora vuelve al cine que le caracteriza, el de la exploración social en tiempo actual. Hace dos años una conocida fábrica del rubro automovilístico, con 1100 empleados, firmó un acuerdo para que sus trabajadores aceptaran un recorte salarial a fin de salvar la empresa. Los dueños a cambio prometían proteger los puestos de trabajo durante cinco años. Pero ahora la empresa decide cerrar y los trabajadores inician una huelga. Con Vincent Lindon en lo que promete ser una gran actuación.

Dobles vidas nos permite reencontrar a Olivier Assayas, recordado por su iconoclasta Irma Vep, la honda mirada familiar de Las horas del verano y la inquietante Personal Shopper, de fugaz exhibición montevideana. Ahora cuenta la historia de un exitoso editor parisino y un escritor a quienes les cuesta adaptarse a los cambios urgentes del mundo digital. Los problemas estallan cuando el primero debe exponerle al segundo sus dudas respecto a su nueva obra, mientras que la esposa del editor está convencida que su amigo ha redondeado una verdadera obra maestra. Por detrás de esa anécdota parece haber una certera mirada a la crisis de la mediana edad. Con Juliette Binoche.

Aunque en menor medida, las cuatro restantes propuestas tampoco carecen de interés. Nadando por un sueño de Gilles Lellouche cuenta con un elenco excepcional liderado por Guillaume Canet y Mathieu Amalric, y aborda en clave de comedia la historia de varios amigos que se entrenan con una famosa ex nadadora para destacarse en una disciplina que siempre ha sido femenina: el nado sincronizado. El emperador de París de Jean-François Richet presenta una reconstrucción fiel del París napoleónico con la historia de un ex presidiario (Vincent Cassel) unido a la policía para combatir el delito. Los veraneantes, de y con Valeria Bruni Tedeschi, narra la estadía en la Costa Azul de una mujer que intenta superar una reciente ruptura, mientras prepara el libreto de su próximo film. Y La última locura de Claire Darling de Julie Bertucelli muestra a Catherine Deneuve en una de esas comedias dramáticas que le vienen como anillo al dedo. Como puede verse, hay para todos los gustos en esta semana de preestrenos galos.

 

temas:
Amilcar Nochetti Tiene 58 años. Ha sido colaborador del suplemento Cultural de El País y que desde 1977 ha estado vinculado de muy diversas formas a Cinemateca Uruguaya. Tiene publicado el libro "Un viaje en celuloide: los andenes de mi memoria" (Ediciones de la Plaza) y en breve va a publicar su segundo libro, "Seis rostros para matar: una historia de James Bond".