Desatame de este enredo

Solo soy un delivery, y no sé cómo vine a dar aquí.
Estacioné la moto frente a un edificio igual a todos los del barrio. Saqué el pedido de la mochila y caminé en dirección a la puerta. En ese momento, miré hacia la entrada del garaje y fue entonces que sucedió. De pronto, ya no estaba en Montevideo, sino en este extraño territorio. Desde aquel lejano instante hasta ahora, lo he recorrido en todas direcciones buscando una salida. He andado a través del desierto, he subido montañas, he navegado por mares infestados de monstruos… Unos nómades fueron quienes me hablaron de la ciudad. “¡Sansueña, Sansueña!”, murmuraban, señalando hacia el oriente…
Ahora, parado ante a sus murallas, espero entrar en ella y encontrar a alguien que me indique cuál es el camino para regresar al lugar de donde vengo.
(Ubicación: Ellauri 810)
NOTA: Este texto se inspiró en la obra de Cecilia Mattos que adorna el edificio Sansueña.